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28 jul. 2009

Petirrojo III

Hago desaparecer el blanco de la tabla dando los primeros tonos a la rama y las hojas. Prosigo con el plumaje del ave, pasando a utilizar pinceles más finos para ir apuntando algunos detalles. En este punto la pintura continua fluida y en poca cantidad en el pincel.

20 jul. 2009

Petirrojo II

Insinúo levemente unas débiles luces que empiezan a llegar al fondo e incremento el contraste de luz en el petirrojo.

Reencuentro con el color. Petirrojo I

Después de algo más de un año sin afrontar una obra al óleo, experimentando sobretodo con el grafito, esta semana me he reencontrado con esta técnica. Y lo hago con una pequeña y sencilla obra: un petirrojo (erithacus rubecula) cantando, algo que prometí a unos petirrojos esta primavera que me obsequiaron con sendos duelos musicales con los inicios de la mañana. Me llamó poderosamente la atención el impacto de esa primera luz sobre el rostro y pecho de uno de ellos, que contrastaba fuertemente con el fondo oscuro, todavía inmerso en sombras.

Doy una primera entonación al fondo y al plumaje del ave.

9 jul. 2009

Mirada nocturna al amanecer

Por fin he dado por finalizada la obra que en los últimos días os he ido mostrando diferentes fases de su proceso. En esta última etapa, he seguido trabajando la rama de la derecha y la que aparece de frente, cortada. Acompañado de remates aquí y allá, en unas partes con lápices blandos, para oscurecer y en otras, con grafitos más duros para enfatizar detalles o texturizar algunas partes oscuras.

Esta mañana, dando el paseo de costumbre, me he vuelto a encontrar con uno de los mochuelos. He estado unos minutos contemplándolo. Él ha hecho lo propio. Le he agradecido profundamente el estar ahí, pues si no hubiese sido de otra manera, la obra que poco después terminaría no habría existido. Me he dado cuenta a raíz de esto, que si no hacemos nada y la vida que tenemos a nuestro alrededor va desapareciendo, dejaré de pintar, pues no tendré motivo para hacerlo. La Naturaleza, la vida, es la fuente de inspiración de la que bebemos todos los artistas, sea cuál sea nuestra modalidad artística. Una razón más para que despertemos y actuemos para invertir el camino actual alcanzando la reconciliación con todas las vidas de este planeta y con nosotros mismos. Grafito sobre papel Gvarro 270 grs., 2009 34 x 27 cm.

7 jul. 2009

Quinta sesión



Desafiando al calor, que, hasta parece que el grafito se vaya a deshacer en el papel, continuamos trabajando la gruesa rama con un lápiz más blando, para ir oscureciendo. También con uno de mina más dura enfatizamos algunos detalles del plumaje del ave. Damos una primera pasada a la rama que tenemos de frente, seccionada en alguna de las muchas podas que soportó el almendro a lo largo de su vida.

4 jul. 2009

Cuarta sesión

Incido un poco sobre todo lo hecho ya y marco los principales rasgos de la gruesa rama sobre la que descansa el ave. Ya falta menos...

2 jul. 2009

Tercera sesión

Dedicada casi por completo a trabajar el mochuelo. También he oscurecido un poco más el fondo con un lápiz más blando.

1 jul. 2009

Segunda sesión

Seguimos con el tronco que baja a la izquierda junto con la rama que hay delante. A continuación doy una primera entonación al fondo, para tener un referente a la hora de empezar a trabajar con el ave. Y empezamos con ella, a entonar su plumaje, aunque antes me detengo más tiempo en los ojos, parte fundamental, pues si no se consigue captar su mirada, fallará toda la composición. No es fácil, pues la figura se encuentra a contraluz y, por tanto, todos sus rasgos se verán oscurecidos. Pero vayamos poco a poco...

30 jun. 2009

Empezando una nueva obra

De un encuentro hace unos días con un mochuelo europeo (Athene noctua) he empezado a trabajar en esta obra, que he decidido compartir su evolución hasta que la finalice. Si en un principio iba a ser un óleo, al empezar el previo a lápiz, cosa que casi siempre hago para ajustar contrastes, luces, etc. al final me he decantado por realizarlo en grafito. Eran los primeros momentos de una mañana que ya prometía que iba a ser calurosa. Unas viejas ramas de un almendro enmarcaban la silueta a contraluz de un somnoliento mochuelo que así y todo me observaba atentamente. He empezado a trabajar la rama de arriba, para ir descendiendo luego.

24 jun. 2009

El ave de oro

Con el plumaje tan llamativo que posee la oropéndola (Oriolus oriolus), sobretodo el macho, con ese amarillo intenso en gran parte de su plumaje y, lo difícil que resulta descubrirla. Su aflautado canto delata su presencia, pero descubrir su escondite en la copa de algún árbol nos puede llevar un buen rato, poniendo a prueba nuestro grado de observación y nuestra paciencia. Su debilidad por los dulces higos, puede ser un buen lugar para esperarlas. Grafito sobre papel, 2008 50 x 35 cm.

16 jun. 2009

Luna

La enigmática luna, en su fase creciente, la que más me gusta pues la luz del sol incide en un ángulo que resalta sus numerosos cráteres. Grafito sobre papel Gvarro 270 grs.

Sesión con piquituertos y tarabilla (II)

Grafito y acuarela sobre cuaderno Cahier de Dessin 16 x 24 cm.

Sesión con piquituertos y tarabilla (I)

El domingo fue día para los piquituertos, fieles a su posadero matutino. También tuve la oportunidad de disfrutar de la compañía de un hermoso macho de tarabilla común (saxicola torquata), muy curioso y confiado. Grafito y acuarela sobre cuaderno Cahier de Dessin 16 x 11 cm.


10 jun. 2009

Sesión con alcaudones (III)

Sesión con alcaudones (II)

Sesión con alcaudones (I)

Este fin de semana he podido dedicar tiempo a tomar apuntes del natural. El sábado tuve la suerte de ver una familia de alcaudones comunes (Lanius senator) con 4 jóvenes que habían prácticamente terminado de abandonar el nido. Se encontraban en un almendro, tranquilos, bañados por la suave y cálida luz matutina. Recién comidos, emitían de vez en cuando algún leve reclamo, como recordándoles a sus padres que estaban allí y que todo estaba tranquilo. Me permitieron observarles un buen rato y mi presencia no les importunó para nada. También es cierto que mantuve una distancia más que prudencial y tomé los apuntes a través de lo que observaba con el telescopio. Y es que en esta época, en la que la vida anda ocupada creando más vida, soy más cauteloso que de costumbre y procuro molestar lo menos posible. Grafito y acuarela sobre cuaderno Cahier de Dessin 16 x 11 cm.

4 jun. 2009

El gallo del cañaveral

El calamón común (Porphyrio porphyrio) es de esas aves que se ha visto al borde del abismo, pero que afortunadamente ha recuperado efectivos en los últimos años y ha vuelto a colonizar lugares en donde llevaba años extinguido. No quiere decir esto que se encuentre fuera de peligro, máxime cuando necesita de las zonas húmedas para su supervivencia y, es este un ecosistema muy maltratado y acosado por el hombre. Grafito sobre papel Gvarro 160 grs., 2009 50 x 35 cm.

29 may. 2009

El pato de la cuchara

Cuchara común (Anas clypeata), una bella anátida con un curioso pico. Grafito sobre papel Caballo, 2008 50 X 35 cm.

28 may. 2009

Infinitas gracias

Han pasado casi dos semanas del encuentro en Cáceres y todavía ando saboreando y asimilando todo lo vivido aquellos días. La experiencia me ha sido sumamente enriquecedora. En todos los sentidos. Y es por ello que he de expresar mi más sincero y profundo agradecimiento. A Extremadura, por sus paisajes, sus aromas, sus luces y la riqueza de vida que atesora. A Cáceres por su hospitalidad y acogida; por la belleza de sus calles antiguas; por su convivencia con las aves. A Juan Varela, José Antonio Sencianes, Francisco J. Hernández, Manuel D. Galeote, Manuel Sosa, Regla Alonso, Rosalía Martín, Catalina Somolinos y Chiqui Díaz por todo lo compartido; por su generosidad; por su entusiasmo y pasión en lo que hacen; por transmitirlo; por su compromiso con la vida. A Fernando, por su apoyo constante; por su amistad sincera y desinteresada; por su empeño en querer un mundo mejor para todos. Y a todos aquellos que en los dos meses de vida que tiene este humilde blog se han detenido unos instantes a contemplarlo y han dejado sus comentarios, siempre elogiosos de lo que aquí muestro. A todos, INFINITAS GRACIAS. Ilustro la entrada con una de las obras que pudo verse esos días en la exposición. Un alzacola (Cercotrichas galactotes) posado en lo alto de una chumbera (Opuntia picus indica) haciendo gala del porque de su nombre. La chumbera está trabajada en varias sesiones del natural, siempre a la misma hora. Grafito sobre papel, 2008 63 x 46 cm.