
Quiero pedir disculpas a todos aquellos que os dais una vuelta por este vuestro blog por el tiempo transcurrido desde mi última entrada. Como presumiblemente podría parecer, por las fechas, no se ha debido ha que me haya marchado de vacaciones perdiéndome en algún paraje idílico de esos que todavía nos quedan para pintar como un loco. Ya me hubiera gustado que hubiese sido ese el motivo. Desgraciadamente ha sido otra circunstancia la que me ha impedido estar con vosotros y mostraros lo que voy haciendo. Esa circunstancia me ha descubierto que he caído en el mismo error que cometen una y otra vez los padres. Y yo, como padre y conocedor de ese desliz, tropiezo en él. Y es que los padres siempre pensamos de nuestros hijos que no les va a pasar nada. Que todas las desgracias con las que nos torpedean diariamente en los medios de comunicación les acontecen a los hijos de los demás. Hace poco más de una semana todo se desmoronaba a mis pies. Todo el sosiego, la tranquilidad, la naturaleza... se rompía en mil pedazos. Mi hijo sufría una lesión que requirió una rápida intervención quirúrgica para solucionarla. Desde entonces no he sido capaz de coger un lápiz. Es algo que no había experimentado nunca. Afortunadamente la operación no tuvo ningún problema y todo salió bien. Su mejoría también va muy bien, aunque precisara de cierto tiempo para su completa recuperación. Estos días he podido pensar mucho y he podido constatar que toda la naturaleza, toda mi inspiración, toda la variedad de vida... todo, esta inmerso en mi hijo, él es la naturaleza, mi inspiración y todas las vidas se hayan reflejadas en sus ojos. En alguna ocasión me han preguntado cuál consideraba que era mi mejor obra y siempre he contestado lo mismo: mi hijo. Entre otras cosas, porque es fruto del trabajo conjunto mío y de mi compañera, de constante amor y apoyo desbordante hacía mi persona. Sin lugar a dudas, ser padre es lo mejor que le puede ocurrir a una persona. Os he puesto un retrato de mi hijo a grafito que le hice cuando tenía unos cuatro años. Espero estar pronto aburriéndoos con nuevos trabajos, lo cuál querrá decir que todo va por buen camino.


















