7 feb. 2010
Trabajo en proceso (3)
2 feb. 2010
Trabajo en proceso (2)

Sigo mostrando la evolución de esta obra. No he podido dedicarle mucho tiempo estos últimos días. He trabajo sobre parte de la columna sobre la que descansa la paloma. En la parte derecha se puede apreciar el comienzo de todo. Con un lápiz 2B hago una insinuación de las sombras que me guiaran en la entonación posterior del dibujo.
28 ene. 2010
Nuevo trabajo en proceso (1)

De mi pasada experiencia en Cáceres nace este trabajo recién comenzado. Quedé fascinado, entre otras muchas cosas, de las texturas que el paso del tiempo había ido esculpiendo en las fachadas de los edificios del centro histórico de esta ciudad. Como consecuencia de ello he empezado esta obra, con la idea de intentar plasmar esas texturas con la inestimable ayuda del modesto lápiz de grafito y sus diferentes durezas. No va a ser nada fácil, pero es un tema que me llama con mucha fuerza. Es un reto, que nos dirá si en efecto vamos evolucionando o si por el contrario, estamos estancados. En esta primera sesión he dado algunas capas utilizando lápices de dureza H, B, 3B y 7B.
23 ene. 2010
Vecinos alados (III)
16 ene. 2010
Las aves de Cáceres (1)

Rememorando instantes del pasado año. Instantes intensos. De esos que te llegan a lo más hondo. Momentos vividos en una bella tierra, la extremeña. Momentos compartidos con grandes artistas y amigos. Fascinado con el centro histórico de Cáceres y con las aves que allí vivían. De entre todas ellas, seguramente la que más atraía la atención, la Cigüeña blanca (Ciconia ciconia) por su tamaño y porque te la podías encontrar en cualquier parte de la ciudad. Y en cualquier parte de las tierras de cultivos, de las dehesas... Prueba de ello es este grafito que acabo de terminar. Un enorme nido construido sobre uno de los edificios que conforman ese centro histórico. Este en cuestión me llamó la atención porque estaba a baja altura, casi lo podías tocar, en una calle con gran transito de vehículos y de gente. Y allí estaba, impertérrita, mama cigüeña, soportando el sol de mediodía de mediados de mayo, dando sombra a su pequeño.
Grafito sobre tabla, 28 x
15 ene. 2010
Ilustración digital (2). Flora
22 dic. 2009
Mis mejores deseos para tod@s

Estamos a punto de finalizar este
Quiero desearos a cada una y cada uno de los que me regaláis con vuestra visita y vuestras palabras lo mejor para estas fechas navideñas y para el próximo año 2010. Un año en el que espero que se cumplan todos mis deseos y los vuestros (que estoy seguro que coincidirán con los míos) de un mundo más sostenible, justo y sin guerras entre todos los seres humanos y que encontremos la reconciliación con la naturaleza y corrijamos los errores cometidos. Acabamos de dejar pasar hace unos días una oportunidad valiosísima para ello, pero no hay que ser pesimista, porque los humanos ya hemos demostrado en numerosas ocasiones de que nada es imposible, tan sólo hay que quererlo.
Espero “veros” a lo largo del próximo año en esta, vuestra casa y que sigáis ilustrándome y enriqueciendo mi vida con vuestros blogs. Un afectuoso abrazo a todas y a todos.
13 dic. 2009
Y llegó el frío

Esta mañana he sentido por vez primera en este cálido otoño deslizarse un suave y fresco viento anunciando cambios. El cielo, cubierto por un tupido manto de nubes en miles de tonalidades de gris. La temperatura unos pocos grados por encima de 0, invitaba a abrigarse y a disfrutar de esta mañana en escala de grises. Las aves que encontraba en el camino, escondidas en si mismas, hinchando el plumaje, para aislarse de la fresca mañana. Como muchas mañanas, me he encontrado a un grupo de trigueros (Miliaria calandra) posados en las ramas de un almendro que ya se había desnudado para afrontar el invierno ya próximo. Todos tranquilos y hechos unas bolas de plumas. Me encantan especialmente las aves cuando están con el plumaje así, por lo que no he podido resistir la tentación y esbozar a uno de ellos. Ciertamente, el triguero no posee un plumaje pletórico de colores ni nos encandila con un maravilloso canto, pero es bastante confiado y te permite acercarte bastante a contemplarlo. Descubres entonces, las diferentes tonalidades marrones de su plumaje y los diferentes dibujos que trazan sus manchas.
10 dic. 2009
Maese raposo

Una muestra más de una de las ilustraciones con las que ando estos días. El protagonista de esta en cuestión, un zorro común (Vulpes vulpes), es de esos animales por el que siento una profunda admiración, en el sentido en que el hombre lleva empeñados siglos en acabar con él y, lejos de conseguirlo, consigue una y otra vez superar todas las trabas que le imponemos y hasta saca provecho de ellas. Desgraciadamente, no todas las especies son lo oportunistas y adaptables que maese raposo y, muchas de ellas, sólo necesitan que las molestemos un poquito para poner en peligro su existencia.
27 nov. 2009
Un día maravilloso

Hoy era un día especial. Al mismo tiempo, difícil. Se trataba de comprobar si el resultado de la resonancia magnética realizada a mi hijo la semana pasada era bueno o malo. Se trataba de descartar una complicación grave asociada a su traumatismo. Y el resultado no podía ser mejor: todo está perfectamente y su recuperación va estupendamente. Todavía tardara unos meses en volver a llevar una vida normal, a correr y a saltar, a practicar los deportes que tanto le gustan... pero podrá volver a hacerlo, que es lo importante.
Al salir del hospital, para recoger el coche y volver por él, el sol me ha parecido más luminoso y cálido que antes, el cielo de un azul más intenso, el aire fresco y limpio, los gorriones que me han acompañado en el trayecto más eufóricos que de costumbre... hasta he visto a la gente dibujar sonrisas en sus rostros y los coches moverse sosegadamente por las calles, sin prisas... bueno, esto último ya se ha tratado de una especie de alucinación fruto de mi “colocón” emocional.
He utilizado para ilustrar esta entrada una pintura que ya tiene algunos años y a la que le tengo un especial cariño. Una obra que su contemplación me ayuda en muchas ocasiones a relajarme, a encontrar sosiego. Ahora al regresar a casa, he vuelto a hacerlo una vez más. Pero en esta ocasión la he visto desde otro prisma. Hoy he sentido las sensaciones que debe experimentar ese flamenco al deslizarse suavemente a unos centímetros del agua, con el cielo y las nubes bajo sus pies. Yo hoy me he deslizado con él, he sentido el viento resbalarse por mi rostro, la calidez del sol en una fresca mañana sobre mi cuerpo, la sensación de flotar... de volar. Hoy he vuelto definitivamente a la vida.
Perdonad que me haya extendido algo más de la cuenta, pero como todos los que me honráis con vuestra visita periódicamente por este vuestro blog, me habéis trasladado vuestro afecto y apoyo desde el primer instante, quería compartir esta alegría que hoy mi corazón no puede absorber en su totalidad. Gracias por estar ahí.
“Reflejos” Óleo sobre tabla 75 x
26 nov. 2009
Ilustración digital

Este es un jabalí (Sus scrofa) una de las tantas ilustraciones con las que ando atareado estos días. En esta ocasión estoy utilizando las herramientas que ofrecen las tecnologías actuales, es decir, los programas informáticos que te permiten pintar igual que a la manera tradicional, con la diferencia de que no manchas nada de pintura.
20 nov. 2009
Entre ramas

El otoño nos trae cambios en las horas de luz, en las temperaturas y en el paisaje. Pero también nos los trae con la vida. Muchos árboles y plantas se adormecen, los insectos van “desapareciendo” y muchas aves se van buscando temperaturas más suaves. Pero también otras aves aparecen ocupando el sitio de las que se han ido. El colirrojo real (Phoenicurus phoenicurus) es de esas especies que ascienden de África en primavera para anidar en la mitad norte de
“Entre ramas” Acrílico sobre tabla 28 x
11 nov. 2009
10 nov. 2009
Nuevo trabajo en proceso (I)
27 oct. 2009
El ave tropical

Creo que nadie ha quedado indiferente cuando en algún paseo por el campo ha podido contemplar al abejaruco común (Merops apiaster) y, de inmediato, el color de su plumaje nos ha llamado poderosamente la atención. A mi particularmente me recuerdan a esas aves que habitan las selvas tropicales y que visten con tantos y llamativos colores su cuerpo. Me encanta observarles especialmente en sus momentos migratorios, al principio de la primavera y finales del verano y principios del otoño, cuando se pueden contemplar bandos de estas aves y disfrutar con sus acrobacias aéreas.
“Colores tropicales” Pastel sobre papel Mi-Teintes Fabriano 160 grs.
13 oct. 2009
Caqui otoñal

Seguramente hace bastantes años a alguien se le ocurrió plantar algún caqui (Diospyros spp.) entre almendros por capricho o, quizás con visión de futuro y de que podía ser un fruto rentable. El caso es que en ese rincón, hoy en día abandonado, sobrevive alguno de estos árboles de origen asiático entre coscojas, zarzas, romeros, etc. que han ido recolonizando sus antiguos terrenos y lo cierto es que ejerce tanto el fruto como el árbol un fuerte contraste entre la vegetación mediterránea y es que si el fruto es de unos tonos anaranjados-rojizos llamativos, las hojas no se quedan atrás y pasan del verde a un rojo intenso. Una buena excusa para seguir probando los pasteles...
Pastel sobre tabla, 28 x
6 oct. 2009
Probando con el pastel

Hace ya más años de los que me acuerdo me regalaron una preciosa caja de madera de lápices de pastel. Aunque es una técnica a la que siempre le he tenido ganas, lo cierto es que por unas cosas y otras nunca he hecho nada. Nada hasta la semana pasada. No se que me impulsó a rescatar esa caja de la estantería, pero lo cierto es que lo hice y me puse a darle a aquellos lápices. Para complicarlo un poco más, he trabajado sobre un soporte poco habitual en el pastel (al menos yo no he encontrado referencias), una tabla de madera y el resultado es el que podéis ver en esta obra en la que de nuevo el protagonista es un cernícalo primilla. Aunque todavía queda mucho por mejorar, lo cierto es que el pastel me ha sorprendido gratamente y he disfrutando en su realización. Como no tenía mucha variedad de colores he tenido que obtener alguno de ellos a base de mezclar varios colores y eso me ha permitido, seguramente, descubrir más las posibilidades del pastel. Creo que no será la última.
Pastel sobre tabla, 41 x
21 sept. 2009
Colores de otoño

Ayer un poco antes de mediodía, oficialmente, entrábamos en el otoño. Es esta una estación que suele despertar sentimientos de tristeza y abatimiento entre la mayoría de las personas. En mi caso es todo lo contrario. Me parece una época del año realmente bella con amaneceres y atardeceres espléndidos, de contrastes, de cielos encapotados de nubes con toda la gama de grises, de firmamentos de azules brillantes, de días de lluvia. Una estación de contrastes. Pero lo mejor de este momento del año es asistir a esa transformación que sufre la naturaleza para afrontar con garantía de éxito la siguiente estación: el invierno.
Ilustro la presente entrada con un óleo que tiene algunos años que recoge algunas de las sensaciones de las que hablaba. Al mismo tiempo me trae a la memoria una época de mi vida que queda ya en el recuerdo. Un recuerdo agradable. La evocación de contemplar muchas tardes a un grupo de jilgueros (Carduelis carduelis) posados en un albaricoquero, vestido con su traje otoñal. Es esta un ave a la que le tengo un especial cariño, seguramente por la mala suerte que ha tenido de tener un bello plumaje y agraciado canto. Estos dos atributos le han privado de lo que mejor saben hacer las aves: volar. Cientos, miles, acaban enjauladas, cautivas de la codicia humana de disponer de todo a su antojo. Otras tantas se quedan en el camino. Cuando podemos disfrutar de todo ello simplemente deteniéndonos a contemplar la naturaleza. En una ocasión mi hijo me reprendió de que no teníamos ninguna mascota de ese tipo, que un amigo suyo tenía varias, a lo que yo le contesté: ¡Como que no, vente conmigo y verás! Salimos fuera de casa y lo lleve a un pequeño huerto con una fuente para las aves y una diminuta pinada que teníamos. Allí le mostré la vida que en aquel momento pululaba por allí: gorriones, mirlos, jilgueros, verdecillos, currucas, caracoles, hormigas, escarabajos, lagartijas... todos estaban allí y todos eran sus mascotas. Pero había una diferencia con estas “mascotas” y las que tenía su amigo: la libertad. Aquellos animales iban y venían cuando querían y, no lo debíamos de hacer muy mal puesto que todos los días volvían. Una sonrisa se dibujó en la iluminada cara de mi hijo y, en mí, la sonrisa recorrió todo mi ser.
Así que ya sabéis, salid y disfrutar de todo aquello que nos ofrece el otoño, que además es de manera gratuita.
Óleo sobre tabla, 50 x
18 sept. 2009
Obra en proceso (II)

Y seguimos con el retrato del cernícalo primilla. Esta siendo una auténtica lucha, pues todavía no consigo que mi hemisferio creativo (si es que lo tengo) desconecte por completo al otro, el racional y empiece a trabajar al 100%. Y se nota, pues me cuesta más de la cuenta resolver la obra. Ha habido algún momento en que he pensado dejarla porque no acababa de convencerme, pero al mismo tiempo es necesario recuperar la normalidad y, en ello estamos. En esta fase, he empezado a modelar el plumaje del ave.
10 sept. 2009
Obra en proceso (I)

Un día antes de lo ocurrido a mi hijo, había empezado un retrato de Cernícalo primilla (Falco naumanni) macho. Apenas lo había manchado para darle algo de entonación. Desde entonces, no había sido capaz de retomarlo. Y lo había intentado, con el resultado de apenas un par de pinceladas. Y es que hay que tener la cabeza muy centrada para que exista empatía entre el cerebro y la mano. Y está claro que no la había. Pero su evolución favorable y sobre todo sus propios constantes ánimos para que retomara mi actividad normal, dieron sus frutos y ayer conseguí concentrarme y lograr una sesión productiva, empezando a darle forma al retrato. Quiero agradecer las muestras de apoyo y ánimos que me habéis hecho llegar y que han sido muy reconfortantes.




