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9 ene. 2012

"Buscad la belleza...


... es la única protesta que merece la pena en este asqueroso mundo”. Así solía despedirse Ramón Trecet al concluir la emisión de su programa radiofónico Diálogos 3 en RNE, del que fui fiel seguidor durante muchos años hasta el final de sus emisiones en 2008.
Últimamente suele acudir esta cita a mi memoria bastante a menudo, no se porque, a tenor de los acontecimientos que se van sucediendo en nuestra sociedad, en ese empeño de quienes intentan dirigir nuestros destinos en presentarnos el panorama muy oscuro y pesimista para este recién estrenado 2012 y así justificar todos los ajustes, reajustes, recortes, etc... que nos quieren implantar, aludiendo a su necesidad y que son por el bien de todos nosotros. Y no digo que no vaya a ser un año de dificultades o más bien de retos, diría yo, lo que más me preocupa es que detrás de quienes van a salvarnos de la catástrofe están precisamente quienes nos han llevado a esta situación, lo que ya me hace dudar de que todo esto vaya a buen puerto.
A mi ya no me cuadra desde el principio nada, pues tratar de mantener vivo un sistema económico agónico que sólo entiende la mejora de la calidad de vida en un crecimiento infinito en un planeta con recursos limitados, es un contrasentido total. Es nuestra autodestrucción. 
Y pienso yo, la solución es bastante más sencilla de la que nos plantean. Sabemos que estas reglas de juego no funcionan. Nos llevan al desastre una y otra vez. Pues borrón y cuenta nueva. Empecemos de cero. Nadie debe nada a nadie, nadie pierde nada. No se acaba el mundo por esto. Cambiemos las reglas por otras más solidarias, más justas.  La solución es tan sencilla que resulta muy complicada llevarla a buen termino, sobretodo porque unos pocos (¡ay, claro!) dejarían de ganar mucho, muchísimo dinero y perderían poder y eso es algo a lo que no están dispuestos esa minoría.
Por tanto, más que nunca, si queremos salir de esta situación, hemos de implicarnos, tomar parte y luchar con todas las herramientas que nos ofrece la democracia por esa sociedad más justa. Porque existe ese mundo bello, no nos queda otra alternativa que salir a su búsqueda, pues quienes deberían permitir que la belleza nos encontrara tratan de impedirlo desde que el hombre es hombre.
Buscad la belleza...